domingo, 26 de noviembre de 2017

Una noche, casi cualquiera

Un sonido metálico, la llave gira y él ingresa sin vacilar. Ella lo sigue sin prisa y con una extraña sensación de alivio e incertidumbre reflejada en su rostro. Cuanta caballerosidad se observa. Dejan las bolsas de las compras a un costado de la cama más grande; él va al baño y ella, sentada sobre la cama de antes, abre una lata de cerveza y toma el primer trago.

Él se lava la cara. Llena sus manos con agua, moja su enjabonado rostro y recuerda. Hace sólo un par de meses la vi por primera vez, desde el inicio me gustó su carácter y la forma en que ve la vida. Aparte de esto y otros detalles menores, ella es un misterio, pero no me molesta. Lo único que importa es que nos gusta salir juntos, visitar bares y alejarnos de la ciudad con el pretexto de conocer eso a lo que los citadinos llaman "naturaleza". Abre la puerta del baño y escucha el chasquido de la lata que ella le acaba de abrir.

El bar de hace un rato, con su música, su decorado y la amabilidad de los meseros era muy agradable. Él piensa regresar alguna vez y comer y beber todo lo que hoy no pudo; ella prefiere el ambiente de intimidad que ahora tienen. Entre todas las personas con las que he platicado en los últimos meses, hoy he acabado con este chico que parece tener la inocencia de un niño, piensa ella. Sin embargo, aveces tiene la certeza de que el tipo, que ahora toma un gran trago y le sonríe divertido, puede ver a través de ella, descubrir la oscuridad de su vida y contemplarla sin atemorizarse. Tal vez es por eso que estoy aquí con él, piensa ella.


Tumulto$^{(\color{blue}*)}$
Dibujo de $13,0\times20,0\text{cm}^{2}$ (16/10/2017)

Tragos pasan, risas se alejan, algunos silencios y también miradas al vacío. Todo en medio del inconfundible ambiente que el alcohol proporciona. Como en un sueño lúcido, donde cada uno se ha empeñado en olvidar los significados de la mentira y la discreción. La habitación $105$ sacude sus cortinas de cuando en cuando, como haciéndoles saber que es la única testigo de esta noche de confesiones.

Son dos desconocidos en un cuarto de hotel. Intercambian sus vidas en una interminable conversación. Cada uno deforma su vida, transformándola en palabras, para dársela al otro. Sus vidas se vuelven a transformar al ser recibidas. Ninguno acaba de entender al otro, pero ellos lo ignoran. Se desean tanto, se comprenden tanto (creen ellos). Su amistad ha crecido, es lo único cierto, y lo único que no cambiará en sus recuerdos. Saben una historia que no es la del otro, se dan las buenas noches y antes de dormir, en una ráfaga de lucidez que los asalta, cada uno lamenta profundamente haber revelado sus secretos. Creen que están indefensos, desarmados frente al otro. Nada más alejado de la verdad.

$(\color{blue}*)$ Hecho con los estilógrafos (o rapidógrafos) de la última foto. Las graduaciones son de $0,6\;\mbox{mm}$ y $0,2\;\mbox{mm}$.

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$\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\quad\small Hojas\;Rayadas$